Agroecología, una alternativa en alimentación

Libres de agroquímicos y transgénicos, este modelo alternativo ofrece alimentos sanos y respetuosos de la naturaleza.

Según el Dr. Miguel Altieri la agroecología es una disciplina científica que se ocupa de la producción agrícola minimizando los impactos ambientales y maximizando el uso de los recursos locales. Entre sus preocupaciones incluye “la sostenibilidad ecológica, la seguridad alimentaria, la viabilidad económica, equidad social y conservación de los recursos, así como aumento de la producción”.

Se trata de sistemas de producción que resultan autosuficientes por la reutilización de los residuos derivados de la propia actividad (como la confección de compost), por la conservación y el aprovechamiento de la flora y fauna local (como reguladores del ecosistema), y la adecuación a las posibilidades de los pequeños y medianos productores, que no tienen posibilidades de acceder a grandes maquinarias, ni a insumos externos que implican una inversión mayor.

La diferencia con los sistemas agrícolas tradicionales reside en que su producción es diversificada, es decir, que coexiste una variedad de verduras, frutas y aromáticas, en lugar de una única especie como ocurre con el monocultivo. Esta diversificación del cultivo atrae insectos y otras especies benéficas que regulan la aparición de plagas, hongos y enfermedades. Además mantienen equilibrados los nutrientes de la tierra porque mientras algunas variedades consumen un determinado componente, otras se encargan de reponerlo. Por todo eso, no necesita hacer uso de productos plagicidas ni herbicidas, excepto raras ocasiones en las cuales se fabrica algún biopreparado con los recursos que hay en el lugar (raíces, corteza de árboles, alguna flor, etc.).

La agroecología se formalizó académicamente (años 70`), basándose en las experiencias ancestrales de cultivo de los pueblos latinoamericanos. Se construyó como disciplina fundándose en el diálogo de saberes, entre los campesinos y los profesionales. Desde el 2005, en nuestro país el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) posee un instituto dedicado al trabajo con los agricultores familiares, el Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Pequeña Agricultura Familiar (CIPAF), que trabaja en cuatro regiones asesorando y produciendo mejoras para la agricultura ecológica. Un ejemplo de estas unidades de investigación-producción se encuentra en La Plata, en el Parque Pereyra Iraola. Las huertas que allí se encuentran proveen a los mercados como El Galpón ubicado en el barrio porteño de La Chacarita y el Mercado de Economía Solidaria Bonpland, en Palermo.

 La certificación orgánica

Actualmente existen empresas certificadoras de esta producción, principalmente dedicadas a los productos que se exportan. Si bien puede encarecer el precio de los productos es una opción rentable para algunos productores que eligen esta alternativa. En tanto, otros mecanismos de garantía de calidad se han desarrollado para dar respuesta al mercado interno. Se trata de las certificaciones comunitarias participativas de algunos municipios como el de Bella Vista, Corrientes.; y el programa del INTA, orientado a productores familiares de alimentos sanos de la semilla a la mesa.

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