Lácteos biodinámicos

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Las vacas pastan en el campo y dan origen a lácteos libres de antibióticos y de estrés.

Recorrer el establecimiento productivo La Choza es cruzarse con otra dimensión, una en la que se escuchan palabras como constelaciones planetarias, fuerzas cósmicas, caos y reestructuración. Esto que suena a una loca ecuación hippie es una manera de tener cultivos y vacas sanas que dan como resultado verduras y lácteos libres de sustancias perjudiciales para la salud. Y es porque el modo de producir que emplean allí es solidario de los ritmos de la naturaleza y de los planetas, dos cosas que parecen habérsenos olvidado desde que vivimos en la ciudad.

En esta estancia que data de 1852 y perteneció a Bernardo de Yrigoyen funciona un tambo con 130 animales (vacas, toros y terneros), una quesería, una huerta con 4 hectáreas de cultivo y un vivero de plantas nativas. Se producen 500 litros de leche por día que se envasan y procesan bajo estrictas normas de higiene. Se fabrica también queso untable, quesos semiduros, manteca y yogures. Una delicia de la casa es el yogur de mora que es elaborado con unos frutales que hay en el predio, una manera más de ver cómo se aprovecha todo en este lugar. La manteca es de un amarillo intenso y en la botella de leche entera uno puede encontrar un reservorio de crema en la tapita, un deleite para el paladar.n_Leche Entera_t_producto_m_634510602271345614_f_resized_DSC04850

En la huerta se realiza la rotación y asociación de cultivos. La primera permite que los nutrientes que una planta obtuvo del suelo sean repuestos de nuevo por otra que se siembra a continuación. Lo segundo permite que una variedad conviva junto a otra, protegiéndola de los insectos y de las plagas.  Las aromáticas, por ejemplo, cumplen esta función de repeler insectos nocivos y atraer a los benéficos. En tanto, para prevenir enfermedades y beneficiar la salud se aplican tratamientos homeopáticos a los cultivos en lugar de agrotóxicos. Y se enriquece el suelo con el compost que se elabora de restos verdes, bosta del ganado y los residuos húmedos del establecimiento. “La idea es que no tengamos que comprar nada, que todo lo que necesitemos salga de aquí” explica uno de los integrantes de La Choza. Las plantas nativas también cumplen la función de controlar las posibles plagas y aportan flora autóctona al predio.

La agricultura biodinámica se basa en los preceptos elaborados por Rudolf Steiner y requiere, entre otras cosas, seguir un calendario lunar para la siembra. Así por ejemplo hay un momento para sembrar las verduras de hoja (acelga, espinaca, rúcula), otro para las raíces (papa, rabanito, cebolla) y otro para los frutos como el tomate. Además respeta las variedades de estación (otoño-invierno y primavera-verano); algo a lo que no solemos estar acostumbrados cuando apelamos a la oferta infinita de las verdulerías.

La Choza no sólo apunta a producir más sano sino que espera aportar un cambio de conciencia acerca de los modos de producir y consumir brindando charlas informativas y visitas guiadas. Más información infolachoza@gmail.com

Una huerta en Chacarita

E2014-09-12 08.11.42l fenómeno de las huertas urbanas sigue en ascenso, sin embargo, cruzarse con una a la vuelta de tu casa es como encontrar un oasis en el desierto. Porque cuando el verde se impone en medio del cemento tiene una fuerza titánica. Encontrar que se armó una huerta entre dos medianeras o un panal de abejas en una grieta, es asistir al fenómeno de la naturaleza abriéndose camino. Como las habas, que a pesar de tener poquísima profundidad crecen radiantes en este predio. “Acá es todo cascote, lo que tienen de tierra es muy poco, ves? -señala un camino de granito que se mete por debajo de las parcelas cultivadas- esto sigue hasta allá” me explica Santiago, el encargado de hacer posible el milagro de la creación.

En Loyola y Bonpland, en un predio demolido que promociona un edificio a construir, funciona la huerta en donde crecen lechugas de distintas variedades, rúcula, rabanitos, habas, perejil, romero, tomillo, orégano, menta, brócoli, espinaca y acelga. También aquí se procesan los residuos húmedos -que componen el 50% de nuestros residuos domiciliarios y que ningún programa de separación de residuos contempla -, se reutilizan descartables para hacer plantines y se produce alimento para más de 2o personas.

2014-09-12 08.11.54Los propietarios del predio tienen un estudio de arquitectura en donde funciona un comedor para sus empleados con cocinera y todo. “Ella viene acá y se lleva lo que necesita para cocinar. Y me trae los residuos que los ponemos acá en la abonera” explica sobre el funcionamiento, Santiago. Es un ciclo perfecto: entran residuos, salen alimentos. Algo tan perfecto como el ciclo de la naturaleza. Nada se pierde, eso lo saben hasta las abejas que anidan en la medianera y “se ponen como locas cuando salen las flores”.

Ex empleado de Coca Cola, Santiago compensa sus días de jubilado con el cuidado de esta huerta. “Acá vienen los colegios a aprender cómo reciclar”. Además del compost en donde se degradan los restos que se producen en la cocina -verduras, frutas, cáscaras de huevo, yerba, saquitos de té, borra de café, etc.-, en la del estudio y en la de la casa de Santiago; hay un sector que es un muestrario de recipientes reutilizados. Ahí se encuentra desde una pava de aluminio, vasitos de yogur, un sachet de leche, un filtro de aire de un auto, hasta un maple de huevos con su interior sembrados con perejiles, rúcula y acelga. “Esto me divierte, les muestro todo lo que se puede aprovechar para plantar” explica Santiago.

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Elementos convertidos en macetas

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Un filtro de aire ahora contiene rúcula y perejil

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Un maple con huevos cultivados

Entre los cultivos se ven los rastros de la antigua construcción

Entre los cultivos se ven los rastros de la antigua construcción

 

 

La taza de café con leche

Todas nuestras actividades son productoras de un impacto en el ambiente. Todos los objetos que nos rodean utilizaron energía, agua y materia prima para convertirse en lo que son para nosotros. Pero todo ese proceso nos es invisible a los ojos: sólo vemos una taza para el café con leche de todos los días e ignoramos cuántas horas de trabajo, oxígeno, agua, materia prima y electricidad fueron empleadas en su producción.

De la misma manera, ignoramos el camino que recorrerá la taza cuando se nos rompa y la arrojemos al tacho de la basura. Nuestro momento de conciencia se limita al acto de uso, al consumo inmediato, a la satisfacción de nuestra necesidad de tomar algo caliente por la mañana. Sin embargo esa taza tiene una historia de cientos de kilovatios y de litros de agua que terminará en el más profundo anonimato cuando nos deje de ser útil y sea arrojada a la basura. Allí en la basura, emprenderá un nuevo recorrido igualmente ignorado por nosotros: el camino de los residuos. Todo aquello que utilizamos más temprano que tarde termina siendo descartado y esto significa que dejará de prestarnos algún tipo de beneficio para comenzar a causarnos un problema: su disposición. El problema de los residuos atraviesa todas las ciudades del mundo, todos los días son producidas inmensas cantidades de residuos que terminan, en el “mejor” de los casos, en el relleno sanitario (lugares acondicionados para enterrar los residuos).

El problema de los residuos es universal como problemática pero particular en el modo su solución. Está demostrado que los planes de gestión de residuos que vienen de afuera fracasan al desconocer la realidad concreta y local. Por eso es necesario la elaboración de un plan basado en lo territorial y de elaboración conjunta, en donde intervengan todos los actores involucrados: el Estado, la sociedad civil, las organizaciones ambientalistas y sobre todo, los recuperadores urbanos que, desde la crisis del 2001 vienen haciéndose cargo de una gestión diferencial en nuestro país.

HOY Campaña CANJE X CAMBIO: hoy podés llevar tus residuos a Bonpland 1661 hasta las 13 hs. y llevarte un plantín. Organiza ECOCLUBES. Para más info concultá en:  www.ecoclubes.org.ar