La verdad de la milanesa

Dicen que los viajes nos hacen ver. Un breve recorrido por la Provincia de Buenos Aires nos puede dar una idea de qué es lo que estamos comiendo.

feed lot 3

Hace poco estuve a unos 200 kilómetros de la Capital y vi vacas sin patas, enterradas hasta el abdomen en corrales de engorde, o como se llaman feed lots. Estas vacas no tenían manchitas negras como es usual en el imaginario de los niños, tampoco eran negras ni marrones, eran color barro, eran costra de ese barro en el que pisan y orinan. Periódicamente ese barro lo remueven porque se llena de bosta y llega un momento que es sanitariamente insostenible, incluso para estas vacas. La acumulación de sus excretas es de tal magnitud que genera oleadas de olor nauseabundo y moscas que llegan a la ciudad que está a pocos metros de los corrales y se respira en todos lados. Pero muchos de los que allí trabajan viven en la ciudad, pagando con su salud, el salario que perciben. Estas vacas no pisan pasto, ni caminan, cuentan los movimientos que pueden hacer dentro de los metros del corral. Estas vacas tampoco pastan sino que comen alimento balanceado de unos comederos. La mirada de las vacas nos solía transmitir calma, estas vacas no miran.

Feed lot 2

Cuando vuelvo del viaje me encuentro en una escena cotidiana en la que mi hijo señala una taza que tenemos con forma de vaca y me dice “muuuu”. Me pregunto cómo voy a explicarle a mi hijo que nuestras vacas ya no no tienen patas, ni caminan en las praderas, ni pastan, ni abonan la tierra con su bosta. Cómo le voy a explicar que esta manera de hacer carne para las milanesas es tan nociva para el tipo de esa localidad como para nosotros que nos comemos los antibióticos rebozados en pan rallado. Y sino díganselo a Messi que desde que cambió su dieta y dejó de comer carne, gaseosas y alimentos procesados dejó de vomitar y ganó masa muscular .

Antes nuestras vacas eran como las imagina mi hijo, hasta que el feed lot se volvió política de Estado para dejar lugar en la tierra a cultivos mas rentables y venenosos como la soja transgénica, para abaratar los costos de producción, para acelerar el engorde, para que cada vez podamos comer más carne más barata. Ojalá la soberanía alimentaria se volviera política de Estado y pudiéramos respondernos si comer esta carne nos hace más saludables.

Anuncios

Usted da miedo

Las argumentaciones de José Miguel Mulet (autor del libro Comer sin miedo) son falaces y suponen una necesariedad entre causa y consecuencia engañosas. Decir que comer conservantes nos librará de la muerte es tan mentiroso como que yo diga que prefiero una cesárea antes que morir en un parto, porque una cosa no es consecuencia de la otra. Entre una cosa y la otra hay un universo de posibilidades que se opacan en razonamientos de su tipo (como la violencia obstétrica o la soberanía alimentaria), las mismas que desconoce cuando habla de los alimentos orgánicos sin tener en cuenta las experiencias de producción agroecológica. Si Mulet prefiere comer conservantes allá él, yo prefiero los alimentos sin agregados químicos de una industria alimentaria tramposa y codiciosa. Si prefiere las góndolas del supermercado, yo prefiero los puestos de los agricultores que apuestan a un modelo de producción con justicia socioambiental.

Está claro que como español está mirando un modelo de producción europeo, en el que lo orgánico alcanzó un nicho de mercado dentro del actual, selecto para quienes pueden pagarlo. Pero ignora que la producción agroecológica cuida la salud del suelo, de las plantas, de quienes las producen y consumen. Ah, y un dato más, contribuye a disminuir los efectos del cambio climático. Algo que, claramente, le importa un bledo al coronar la industria alimentaria como lo mejor que nos pasó como civilización. Según datos de GRAIN entre el 44% y el 57% de las emisiones de gases de efecto invernadero provienen del sistema alimentario global.

Mulet dice que si tuviéramos que comer orgánico moriríamos de hambre pero no dice que además de la certificación orgánica (que es verdad que encarece los productos), existen diversas experiencias en cada país y región, que aseguran una producción sustentable como el caso de la certificación participativa en el municipio de de Bella Vista, Corrientes; o de los productores del Parque Pereyra de La Plata en donde el INTA asesora y acompaña, como en muchos otros sitios del país.

Su libro nos invita a no tener miedo, pero ignora que el miedo es una reacción del ser humano frente al peligro y sirve para defendernos. El miedo no es malo porque nos permite indagar un sistema alimentario nocivo que nos está conduciendo a explotar enloquecidamente la tierra, a bañarla cada vez con más litros de agrotóxicos, a simplificar ecosistemas diversos con el monocultivo, a expulsar campesinos de sus tierras, a generar pobreza y desigualdad social.

Les recomiendo literatura sobre el tema con una advertencia, tengan miedo, lo que están por leer les cambiará su manera de pararse frente a una góndola:  Lo que hay que tragar de Gustavo Duch; Malcomidos de Soledad Barrutti; El mundo según Monsanto de Marie Monique Robin. A propósito, también recomiendo una nota publicada en la revista Anfibia El periodismo según Monsanto.

Cinco libros para tus hijos

2015-04-24 09.15.57CON TUCHO NO HAY TACHOS es la primer obra de la Editorial Muchas Nueces, una cooperativa de jóvenes que encontraron otra manera de escribir y publicar otros relatos. Financiaron la impresión con la venta de papel para reciclar, lo que es totalmente coherente con este relato sobre los residuos. Dieron al papel descartado una nueva utilidad y demostraron que la puesta en valor de los residuos es posible y necesaria en una sociedad de hiperconsumismo. En este relato,Tucho un niño curioso, ve en los residuos posibilidades de juego. Enseñará a Isabel, su amiguita, a ver las cosas de otra manera.

           LA DULCE VICTORIA  cuenta una historia de fábrica recuperada pero no hay ciudad sino bosque. Los insectos son explotados y 2015-04-24 09.16.54forzados a trabajar a destajo, cualquier similitud con lo que hace nuestro modelo de producción con la naturaleza no es pura coincidencia. En la contratapa explica “Un grupo de bichitos es contratado para trabajar en una fábrica de caramelos. A pesar de ser muy pequeños harán cosas sorprendentes y demostrarán que la unión hace a la fuerza. Esta es una historia de lucha y compromiso, que demuestra la dignidad y la solidaridad, valores a los que nunca se debe renunciar”. El libro está escrito en rima y cuenta con las bellísimas ilustraciones del mismo autor, Juan Manuel Gaucher Troncoso. Se consigue en Editorial Muchas Nueces.

L2015-04-24 09.16.33A FABULOSA HISTORIA DE LA SOJITA TRAVIESA forma parte de la trilogía sobre monocultivo, megaminería y bosques nativos que creó Martín Crespi. En este libro le explica a los niños qué son los transgénicos y cómo impactan los monocultivos de soja y de ideas, en nuestro país. En el sitio de la editorial Pachamamita Libros, explica el por qué de los libros con temática ambiental para niños “Porque desde chicos sabemos que muchas inundaciones se evitarían sino se destruyeran los bosques nativos. Porque los agrotóxicos no son inocuos, ni la infancia es inmune a ellos. Porque el oro y los metales tienen un valor de mercado, pero el agua y la vida tienen un valor de futuro. Porque la soja desaloja, porque los montes se desmontan y porque la mina contamina”. El libro esta hecho en papel no blanqueado y viene traducido al guaraní. Cuenta con un glosario en donde se explican términos como glifosato, herbicida y monocultivo. Además viene con un crucigrama, un dibujo espejado, trabalenguas y sopas de letras. También con hojas para escribir y dibujos para pintar. Este sábado 25 a las 19 hs lo encontrás en la Feria del Libro.

LA ASOMBROSA HISTORIA DE LA MEGAMINERIA Y LAS MINIREGALIAS Crespi nos cuenta en rima el desastre ambiental que provoca el modelo extractivista minero y las luchas de resistencia. En un lenguaje accesible y divertido explica con claridad algo que parece tan difícil de comprender a los políticos. “Muelen y trituran las rocas, levantando un polvillo que mucha tos provoca. Separan los metales con cianuro, en un laguito artificial bastante inseguro” nos regalan sus páginas que están traducidas al quechua. También viene con juegos y mensajes para los no tan chicos.

El último de la saga es LA SORPRENDENTE HISTORIA DE LOS TRONQUITOS Y LOS ARBOLITOS que dedica a “quienes siembran esperanzas”. Aquí cuenta, siempre en divertida rima, la historia de un bosque implantado en lugar de uno nativo para la producción de pasta celulosa. Sin mencionarlo Crespi está hablando de la Ley de Bosques, de las pasteras y los conflictos que son conocidos en nuestro país, del monocultivo y una vez más de los agrotóxicos. “Que los árboles artificiales no nos tapen los bosques naturales” esperemos que en nuestros hijos florezcan estas esperanzas.

Buenos Aireas Market en San Telmo: se repetirá todos los meses


Este segundo Buenos Aires Market fue un éxito y demostró el interés creciente de muchos argentinos por una alimentación sana. Ofreció un espacio de encuentro de productores y comercializadores de alimentos, que usualmente, no se encuentran en los supermercados. 

Buenos Aires Market

Debido al éxito que tuvieron la primera y segunda edición, se repetirá el primer fin de semana de todos los meses.

La posibilidad de intercambiar información es vital en estos eventos, dado que mucha gente quiere comprar distinto pero desconoce dónde hacerlo. Por su lado, los comerciantes encuentran el espacio donde dar a conocer los productos y sus virtudes. Y es la oportunidad de intercambiar cara a cara esta información para generar lazos de confianza: ¿qué tiene de diferente este zapallo? ¿qué significa que haya sido producido con criterio agroecológico? ¿azúcar integral, qué es eso? ¿plantines para hacer una huerta en casa? ¿puedo tener aromáticas frescas todo el año en el balcón? ¿incorporar semillas a mi dieta, para qué?

Buenos Aires Market

Vit Jayo, Diego Castro y Leo Gardeliano de “Alimentación Viva”

Diego Castro, chef especialista en “comida viva” (raw food) nos explicó que “consumir los alimentos sin cocción conserva la energía vital (que el fuego mata) y la calidad de los nutrientes que hay en ellos. Además facilita nuestra digestión”. Diego hace más de 10 años que cambió radicalmente su dieta, no come animales y dejó de enfermarse “hace diez años que no tengo obra social”. Asegura que la alimentación viva es beneficiosa para nuestra salud ya que aporta lo necesario al cuerpo según la actividad que realice, sin acumular grasas. Reveló que hay enfermedades que se producen por una mala alimentación y que una dieta correcta puede “curar enfermedades como la diabetes”. Cuando le preguntamos si era más caro alimentarse de esta manera, nos explicó que no porque es menor la cantidad de alimento que el cuerpo necesita “yo me puedo comer tres paquetes de papa fritas y voy a querer más, porque mi cuerpo sigue necesitando nutrientes y me pide, pero si yo como 5 almendras, ya tengo la energía suficiente para arrancar bien el día”. “Yo conocí esta movida en Estados Unidos, lo probé y cambió todo, cambió cómo me sentía, me di cuenta que estaba buenísimo”. No obstante, Diego asegura que cada persona tiene que tener su dieta personalizada “porque somos diferentes y lo que me hace bien a mí no tiene por qué hacerte bien a vos. No se trata de que todos debamos comer los alimentos crudos sino de que encontremos la dieta adecuada”.

Fabiana y Malena, madre e hija, decidieron visitar la feria porque lo escucharon por radio. Fabiana nos contó “que antes pedía verduras orgánicas y después dejé de hacerlo, no sé por qué… Ahora lo voy a retomar porque encontré el lugar donde yo compraba y tienen buenos precios”. Los alimentos sanos no son necesariamente más caros, se trata simplemente de saber qué elegir a la hora de comprar. Malena nos muestra un pan casero envuelto en papel y nos cuenta mientras se sonroja y confiesa no entender mucho sobre el tema, haber probado “jugo de pasto, que estaba muy bueno”.

Alberto vino con la familia a disfrutar del paseo, compró “arándanos secos y en almíbar porque son muy buenos para las vías urinarias y aceitunas verdes”. Existen muchas propiedades en los alimentos que ingerimos que desconocemos, sin embargo ellas están ahí, aguardándonos.

Como éste, existen muchos otros espacios donde conseguir productos orgánicos y agroecológicos. En breve, estaremos pasándote info de dónde conseguirlos.

Concurso Nacional de Cortos Ambientales: Boy Olmi, Daniel Burman y Nicole Newman serán jurado

Foto: Joaquín Amoia

En el Día Internacional de la Biodiversidad, la productora Green Tara lanzó la segunda edición del concurso en Casa Natura. Los ganadores del certamen se darán a conocer en Agosto.

El jurado se compone del actor y director Boy Olmi; la modelo, Nicole Newman; el periodista de TN Ecología, Sergio Elguezabal; el cineasta Daniel Burman; la editora de la revista Ecomanía, Lucía Peró; y el fundador de Sustentator, Rodrigo Herrera Vegas. Sigue leyendo

Agroecología, una alternativa en alimentación

Libres de agroquímicos y transgénicos, este modelo alternativo ofrece alimentos sanos y respetuosos de la naturaleza.

Según el Dr. Miguel Altieri la agroecología es una disciplina científica que se ocupa de la producción agrícola minimizando los impactos ambientales y maximizando el uso de los recursos locales. Entre sus preocupaciones incluye “la sostenibilidad ecológica, la seguridad alimentaria, la viabilidad económica, equidad social y conservación de los recursos, así como aumento de la producción”.

Sigue leyendo

Alimentos sanos de la semilla a la mesa

Exportadores de productos orgánicos, pocos argentinos disfrutamos de los alimentos libres de agroquímicos. Qué son y por qué elegirlos.

Según el Movimiento Argentino por la Producción Orgánica (MAPO) nuestro país encabeza la lista de los principales productores orgánicos del mundo, sin embargo, este sistema alternativo de producción es aún desconocido por gran parte de los ciudadanos. La presencia de productos libre de agroquímicos es casi nula en las góndolas del supermercado y se los tiende a confundir con los alimentos dietéticos o bajos en calorías. Pero existe un circuito alternativo de producción, comercialización y consumo basado en el cuidado ambiental, el comercio justo y la economía sustentable en el que se inscriben familias que viven del cultivo de la tierra y que proveen alimentos sanos a su entorno. Nos referimos a alimentos producidos con criterio agroecológico respetando los cultivos de estación y el ecosistema local autóctono. Productos que no fueron tratados con agroquímicos (ni insecticidas, herbicidas o fertilizantes químicos) ni fueron modificados genéticamente (transgénicos). Estas son dos características que comparten los productos orgánicos y los agroecológicos. Pero, en qué consisten sus virtudes. Sigue leyendo